Domingo Sep 05

Casa renovada

Pintando los locales de la Iglesia hemos visto a nuevos creyentes y líderes; y es que una Iglesia linda es del agrado de todos.

Mezcla de aceite y esmalte, como un gran óleo que está en curaduría recibe la Liga Evangélica de Cuba (L.E.C) el advenimiento de un nuevo aniversario. Pareciera que la ya cincuentenaria estructura agradece el remozamiento septembrista asumiendo cada año el menester de cobijar al pueblo de Dios y ser punto capital de esta obra evangélica a nivel internacional. “Septiembre es un mes de fiesta” comentaba, bañado en pintura y sudor, Fernando Rodriguez copastor de la institución, quien desde su conversión hace ya 18 años se vincula a tareas de este tipo.

La obra de restauración se concentró fundamentalmente en rematizar la fachada de la iglesia (una considerable tarea, si tenemos en cuenta las dimensiones de la cara frontal) y neutralizar las grietas en el techo del templo. Además fueron remozadas aulas y otros locales. La casi totalidad de los recursos logísticos (alimentos, instrumentos de trabajo, materiales empleados) corre a cargo de los fondos institucionales. Un gasto cuantioso, pero que bien vale la pena, estoy seguro señalaría el apresurado diácono Alejandro Laredo. Voluntariamente alrededor de 15 hermanos y hermanas trabajan a diario en jornadas que por lo general se extienden de 9:30 am a 8:30 pm; en algunos casos alternando estas labores con sus responsabilidades como líderes en las diversas ramas de la obra. Hombres y mujeres de diferentes departamentos se han involucrado en los festejos por el 55 aniversario de nuestra institución y como es costumbre ya los pasillos se llenan de gente que da lo mejor de sí para engalanar a la novia.

Por: Yoel Suárez Fernández