PALABRAS MINISTERIALES DE UN HOMBRE DE CARÁCTER
Texto encontrado en la agenda de Alejandro Nieto
Dios, por medio de Su Gracia, nos ha fortalecido, nos ha permitido caminar con mayor fe, con renovada visión y bajo una fresca unción, que nos impulsa a vivir nuestra vida cristiana de forma cada vez más activa y comprometida con el Reino de Dios.Cada bendición recibida, cada alma alcanzada con el mensaje del Evangelio de Cristo, cada creyente discipulado, cada célula abierta, cada misión o Iglesia levantada y establecida, llega a ser parte de una visión que se va haciendo realidad; es también el fruto y respuesta de días y noches de intensa oración y clamor a Dios, para que glorifique Su Nombre en nuestra querida Nación, y nos use como canales de bendición a nuestra gente, como instrumentos que bajo el poder de Dios pueden tocar, ayudar y bendecir, a chicos y a grandes; a niños, jóvenes o ancianos; a sanos y a enfermos; a matrimonios o a familias completas, en fin a todos. Cuando vemos que esto ocurre, entonces no podemos menos que sentirnos sumamente felices, y agradecidos a Dios por el privilegio de pertenecer a Su reino, y de ser dentro del mismo, gente laboriosa, productiva y fructífera.
Es innegable que sentimos dolor, y también pena:
por aquellos “pocos” que nunca captan toda la visión, y por eso su andar es lento, pesado, angustioso.
por aquellos “pocos” que no han aprendido a trabajar, luchar y triunfar en equipo. Se convierten en la nota discordante y llegan a ser “problemáticos”, cumpliéndose en ellos la famosa frase de que cuando no somos partes de la solución del problema, llegamos a ser parte del problema. No han descubierto el poder de la unidad. No saben (o no se han dado cuenta) que juntos podemos hacer más y lograr más, que solos e independientes.
por aquellos “pocos” que prometen y no cumplen, que dicen mucho pero hacen en verdad poco, que lo critican todo, pero no aportan soluciones, que juzgan a todos menos a sí mismos, que viven para justificar sus errores en vez de superarlos y ser más eficientes y responsables.
por aquellos “pocos” que no saben ser leales, posiblemente ni siquiera saben definir de forma clara lo que significa lealtad, fidelidad, integridad, y por ello sus vidas, ministerios y compromisos son débiles, frágiles, volubles, inestables.
Estos tipos de personas, y aun de líderes, siempre han existido, y quizás hasta el tiempo del fin existirán. Solo que mientras más los conocemos, más queremos NO parecernos a ellos; mientras más vemos sus pobres y tristes resultados, más retados nos sentimos a alejarnos de sus actitudes y comportamientos, y más decididos estamos a ser mejores de lo que somos...
Soy de los que creen que siempre se puede hacer más. Siempre es posible lograr algo más, producir algo más, crear algo más, conquistar algo más. El Dios, de quien somos, y a quien servimos es un Dios Activo, Creativo, Laborioso y Maravilloso. Le place revelarse a nosotros y sembrar en nuestras mentes y corazones Su Visión, Su Voluntad, Sus Propósitos y Planes. Le place inspirarnos, darnos nuevas fuerzas y pasión. Le place vernos actuar en fe, así como trabajar, luchar y triunfar en Su Nombre.
Queremos que el próximo año sea un año de multiplicación, lo cual significa que queremos reproducirnos a todo nivel. Un miembro, ganando y formando otro miembro hasta llevarlo a las aguas del Bautismo. Una célula, reproduciéndose en otra célula; una Iglesia, en otra Iglesia; un líder en otro líder.
¿Esto es posible? - Sí, claro que sí.
1- Póngalo como motivo diario de oración.
2- Haga de esta meta una de sus prioridades.
3- Asúmalo como asunto altamente importante y personal.
4- Trabaje para lograrlo.
¿Querrá Dios que Su Reino se extienda? ¿Querrá Dios que todos se salven y que nadie se pierda? ¿Querrá Dios que Su Iglesia sea una Iglesia triunfadora, llena de frutos y cosecha? ¿Querrá Dios que la Iglesia crezca y se reproduzca? ¿Querrá Dios levantar más líderes, y más obreros para enviarlos a la mies? ¿Querrá Dios vernos a cada uno de sus discípulos predicando el evangelio y discipulando a otros?
Si la respuesta que usted le da a estas preguntas es “SI”, entonces le será fácil creer que si Dios quiere que estas cosas, y que otras muchas más sucedan, Él entonces querrá y podrá usarlo a usted, y a cuantos se pongan en Sus manos, para llevar adelante estos propósitos y hacerlos realidad.
Es mi oración a Dios que cada Pastor, Misionero, Directivo, Líder y miembro de la Liga Evangélica de Cuba, esté abrazado a la visión de evangelizar, discipular y extender el Reino de Dios en nuestra bella y querida Patria, y a esta meta le entreguemos nuestro mejor esfuerzo e interés. Ruego a Dios que hagamos, lo que tenemos que hacer, con un corazón lleno de fuego, poder, fe y amor; con un entusiasmo desbordante y contagioso, pues hemos sido iluminados para ser luz al mundo. Hemos sido alcanzados, para alcanzar a otros perdidos. Hemos sido discipulados para discipular a otros creyentes. Hemos sido bendecidos y equipados para ser bendición a otros.
Dios los bendiga más y más. (por Alejandro Nieto)
