Domingo Sep 05

Sobre Alejandro Nieto

Breve reseña biográfica de la vida de Alejandro Nieto Selles. Un hombre que sirvió a su generación.

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Alejandro Nieto Selles nació el 18 de agosto de 1960 en la Ciudad de la Habana, hijo mayor de una familia pastoral. Habiéndose graduado de bachillerato aceptó el llamado de Dios para servirle de manera incondicional y de por vida; fue en ese tiempo que tomó la decisión de cursar sus estudios teológicos en el seminario Evangélico “Los Pinos Nuevos”, y así comenzar su preparación como pastor y ministro del Evangelio, en el cual se graduó en 1982.

El 2 de julio de 1982 contrae matrimonio con la pastora Alida León Báez, unión que dio fruto a tres hijos: Noel Alejandro Nieto León, Ariel Alejandro Nieto León y Abdiel Nieto León. El 31 de Octubre del mismo año asumió el pastorado de la Liga Evangélica de Cuba, la cual pastoreó hasta su partida con el Señor. En el año 1984 fue ordenado como reverendo.

Su Visión: Cuba Para CristoEn el 1985 abraza la visión de “Cuba para Cristo”, visión que lo apasiona a dedicarse al servicio en la obra de Dios a nivel Nacional; para lo cual funda el ministerio “Vida Plena”, concebido como un ministerio de equipamiento al cuerpo de Cristo en toda la Nación, y al mayor número de pastores, iglesias y denominaciones posibles.

Durante su liderazgo tuvo el gozo de fundar iglesias y ministerios, así como la formación de líderes de diferentes niveles.

Primó en él su amor por Cuba y su deseo por alcanzar o ayudar a alcanzar a cada cubano y cubana con el Evangelio de Salvación y Vida de Jesucristo.

Hoy 25 de Octubre del año 2009, Alejandro Nieto Selles se encuentra en la presencia del Señor. Para su familia fue un esposo incomparable y un padre ejemplar; para su iglesia y obra en general un excelente pastor, un buen maestro, un amigo fiel; para Cuba y el mundo: un hombre que sirvió a su generación; para el Señor un hijo amado en quien tuvo complacencia. Su presencia física ya no estará entre nosotros, pero su historia y visión dada por Dios serán huellas imborrables en nuestras mentes y corazones. Los siervos a los cuales él formó y en los que se multiplicó durante todos estos años, serán continuadores fieles de la obra que Dios un día comenzó en él. La Liga Evangélica de Cuba seguirá adelante luchando por hacer realidad los sueños que Dios nos ha dado, firmes, con la vitoria que ha vencido al mundo: NUESTRA FE.